CFA publica informe de incidencia de sus recomendaciones fiscales
El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) identificó un total de 286 sugerencias únicas -sin contar reiteraciones- dirigidas al Ministerio de Hacienda y a la Dirección de Presupuestos, entre septiembre de 2019 (año en que se creó el CFA) y diciembre de 2025. De ellas, 72 están pendientes de evaluación, por lo que el análisis considera 214 recomendaciones evaluables. De este universo, 157 de 214, equivalente al 73,4%, registran algún grado de acogida por parte de la autoridad fiscal, ya sea total (36%) o parcial (37,4%), mientras que 26,6% corresponde a recomendaciones no acogidas.
El CFA concluye que, si bien estos antecedentes dan cuenta de una incidencia relevante, una parte importante de aquellas que han tenido una acogida total o parcial corresponde a recomendaciones de relevancia media. “Este elemento resulta particularmente relevante al considerar el actual contexto fiscal”, dice el CFA, agregando que estos antecedentes “sugieren la conveniencia de continuar fortaleciendo los mecanismos que permitan una implementación más plena y oportuna de las recomendaciones de mayor relevancia”.
El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) ha publicado hoy un informe de incidencia de sus recomendaciones. Su objetivo es “dar cuenta, de manera sistemática acerca del estado de las recomendaciones formuladas y de su grado de incidencia, entendida como su acogida total o parcial por parte de las autoridades competentes, considerando además su nivel de relevancia y complejidad”, detalla en el documento.
Así, en el marco de su mandato legal de contribuir al manejo responsable de la política fiscal del gobierno, el Consejo explica que su rol es formular “recomendaciones de carácter técnico, no vinculantes, las que constituyen el principal canal a través del cual el CFA busca dar cumplimiento a su mandato legal”.
En ese contexto, el CFA precisa que sus recomendaciones fueron clasificadas conforme a un marco común, que las vincula tanto con las funciones y atribuciones establecidas en la ley como con distintas materias y submaterias específicas del ámbito fiscal. Estas abarcan el período comprendido entre septiembre de 2019 (año en que se creó el CFA) y diciembre de 2025.
De esta forma, el informe presenta, en el punto II, un análisis descriptivo de sus recomendaciones, agrupadas según función del CFA y año, así como por su nivel de relevancia y complejidad. En el punto III examina el grado de acogida de esas recomendaciones, por función y nivel de relevancia. Finalmente, el punto IV presenta una síntesis de los hechos destacados que se desprenden del análisis.
Clasificación de recomendaciones realizadas
Durante estos seis años, el CFA emitió un total de 286 recomendaciones únicas dirigidas al Ministerio de Hacienda y a la Dirección de Presupuestos, esto es, sin considerar las reiteraciones en informes posteriores de una recomendación previamente formulada, las que se distribuyen entre las distintas funciones del Consejo.
De ellas, las recomendaciones se concentraron mayoritariamente en la función de evaluar la sostenibilidad de mediano y largo plazo de las finanzas públicas, que agrupó 163 recomendaciones, equivalentes a 57% del total del período.
En segundo lugar, se ubican las recomendaciones asociadas a la función de formular observaciones y proponer al Ministerio de Hacienda cambios metodológicos y procedimentales para el cálculo del Balance Estructural (BE), con 51 recomendaciones (17,8%), seguidas por aquellas vinculadas con evaluar y monitorear las proyecciones de los indicadores que guían las reglas fiscales y de los activos financieros del Tesoro Público, con 35 recomendaciones (12,2%).
En menor magnitud, se registran recomendaciones relacionadas con: pronunciarse sobre eventuales desvíos en el cumplimiento de las metas establecidas y proponer medidas de mitigación (20; 7%); con la participación del CFA, en calidad de observador, en los procedimientos destinados a recabar la opinión de expertos independientes sobre los factores que determinan el nivel tendencial de los ingresos y gastos del gobierno, conocidos como parámetros estructurales (12; 4,2%); con velar por el manejo responsable de la política fiscal (4; 1,4%), y con evaluación y monitoreo al correcto cálculo del BE efectuado por la Dipres (1; 0,3%).
También el Consejo clasificó sus recomendaciones según su nivel de relevancia en alta y media. Las de relevancia alta alcanzaron 100 formulaciones (35% del total), mientras que las de relevancia media sumaron 186 recomendaciones (65% del total), “evidenciando un predominio de esta última categoría en el período 2019-2025", indica el documento.
Asimismo, las recomendaciones formuladas por el CFA se concentran mayoritariamente en los niveles de complejidad baja y media, que en conjunto representan un 84,6% del total. En particular, las recomendaciones de complejidad baja alcanzan un 44,1% del total, seguidas por aquellas de complejidad media, que representan un 40,6%. En contraste, las recomendaciones clasificadas como de alta complejidad corresponden a un 15,4% del total, concentrándose principalmente en las funciones de evaluar la sostenibilidad fiscal, y de monitorear las proyecciones macroeconómicas y fiscales de la Dipres para la formulación de la política fiscal y del Presupuesto.
Incidencia
Para el análisis, cada recomendación se clasifica en una de las siguientes categorías: acogida, parcialmente acogida, en evaluación pendiente o no acogida. Además, el CFA precisa que utiliza la categoría “evaluación pendiente” cuando, por razones técnicas, la recomendación no ha sido aún implementada por la autoridad fiscal, o está en proceso, y, por tanto, no corresponde clasificarla en alguna de las categorías anteriores.
En ese sentido, el CFA identificó que el universo de recomendaciones considerado para evaluar la incidencia se reduce de 286 a 214, dado que 72 recomendaciones (25,2% del total) se clasifican en la categoría de “evaluación pendiente”.
De ese universo, 157 recomendaciones registran algún grado de acogida por parte de la autoridad, ya sea total o parcial, lo que equivale a un 73,4%.
“En términos agregados, se observa una composición relativamente equilibrada entre recomendaciones acogidas (77) y parcialmente acogidas (80), mientras que 57 fueron no acogidas. A su vez, la mayor parte de las recomendaciones evaluables corresponde a aquellas de relevancia media (132), en comparación con las de relevancia alta (82)”, señala el CFA.
En esa línea, el Consejo concluye: “Si bien los resultados muestran una elevada incidencia de las recomendaciones del CFA en términos agregados, con un 73,4% de ellas acogidas total o parcialmente, este desempeño se explica en una proporción significativa por recomendaciones de relevancia media, mientras que las de relevancia alta presentan una menor participación relativa en dichos niveles de acogida”. Y agrega que “este elemento resulta particularmente relevante al considerar el actual contexto fiscal, en el cual los desafíos de las finanzas públicas requieren avances efectivos”. En este sentido, sin perjuicio de la valoración positiva del grado de acogida global, “estos antecedentes sugieren la conveniencia de continuar fortaleciendo los mecanismos que permitan una implementación más plena y oportuna de las recomendaciones de mayor relevancia”, dijo la presidenta del CFA, Paula Benavides.
Además, el Consejo releva una selección de hitos destacados de sus recomendaciones, con el propósito de ilustrar, mediante casos concretos, tanto aquellas que han sido acogidas por el Ministerio de Hacienda como aquellas que no. “Sobresale la dictación de la ley Nº21.683, que incorporó la regla fiscal dual, cláusulas de escape y mecanismos de convergencia; metas anuales de Balance Estructural; la reversión de gastos transitorios asociados a la pandemia; medidas vinculadas a la Pensión Garantizada Universal (PGU) y la reforma previsional; avances, aunque todavía parciales, en la corrección contable del Crédito con Aval del Estado (CAE), en la incorporación de los efectos cíclicos de los ingresos del litio y en transparencia de proyecciones fiscales”, sostiene.
Sin embargo, el CFA señala que persisten desafíos pendientes en materias como la recomposición de los activos del Tesoro Público, en particular del Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES), una mayor desagregación de las transacciones en activos financieros, la materialización de una senda de consolidación fiscal y la implementación de un monitoreo sistemático de la evasión y elusión tributaria.